México.-   Un juez federal dictó auto de vinculación a proceso en contra de César Alejandro “N”, alias “El Botox”, presunto líder del grupo criminal Los Blancos de Troya. Durante la audiencia, en un hecho poco común, el imputado admitió ante la autoridad judicial dedicarse a la extorsión del sector citrícola en la Tierra Caliente de Michoacán y formar parte de dicha organización delictiva.

El juez de control Mario Elizondo Martínez, adscrito al Centro de Justicia Penal Federal en Almoloya de Juárez, determinó que existen elementos suficientes para procesar a Alejandro “N” por los delitos de delincuencia organizada, delitos contra la salud (posesión con fines de comercio? y portación de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.

Prisión preventiva en «El Altiplano»
Debido a la peligrosidad del detenido, el juez dictó prisión preventiva oficiosa, la cual deberá cumplir en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) No. 1, conocido como “El Altiplano”. Asimismo, se concedió un plazo de seis meses para la investigación complementaria.

Junto a “El Botox” fueron vinculados sus escoltas, identificados como Eder “N” (operador cercano) y Esteban “N”, quienes enfrentan cargos similares por posesión de narcóticos y armas de alto poder.

El control del limón: El «impuesto» criminal
Las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) y las autoridades estatales confirman que César Alejandro “N” encabezaba una célula que asfixiaba a productores en comunidades como Cenobio Moreno, La Huina, Capiri y El Razo.

Además de las extorsiones, se le vincula directamente con el asesinato de Bernardo Bravo, líder limonero ejecutado el 20 de octubre de 2025. Al momento de su captura el pasado 22 de enero en Buenavista Tomatlán, el criminal contaba con siete órdenes de aprehensión vigentes, incluyendo cargos por homicidio y secuestro agravado.

Tras la detención, la Fiscalía de Michoacán ejecutó 24 cateos en el municipio de Apatzingán para debilitar las finanzas del grupo. En estas diligencias se aseguraron:

  • Sustancias ilícitas: Más de 120 dosis de metanfetamina y marihuana.
  • Documentación clave: Archivos contables que presuntamente detallan los cobros de piso a los citricultores.
  • Tecnología: Equipos de radiocomunicación y una antena ilícita de internet que la célula utilizaba para labores de «halconeo» y logística sin ser detectados por redes convencionales.

“Estas acciones buscan debilitar las estructuras financieras y operativas de los grupos que operan en la entidad”, señaló la Fiscalía de Michoacán en un comunicado.