Cuando me preguntan: ¿De dónde eres? Por un momento guardo silencio, dudo un poco en lo que podría responder. Y es que nací en la Ciudad de México, una ciudad hermosa llena de contrastes, pero a los 6 años de edad mis padres decidieron emprender la aventura de cambiar de lugar de residencia y fue Saltillo nuestro nuevo hogar.
Saltillo me recibió, con su cálido clima en verano y un frío en invierno que para mi era desconocido, pero al paso de los años aprendí a disfrutarlo y es mi favorito. Nos regaló un aire puro y limpio, donde el sol tarda en esconderse, es como si no quisiera irse y quisiera seguir hasta las 8 de la noche bailando en la copa de los árboles.
Aquí todo parecer ir más lento, pero me enseñó a no ir de prisa, a disfrutar el momento. Nos regaló tiempo para mi y mi familia; sí, tiempo, con sus cortas distancias podíamos ir a muchos lugares en un solo día; mi papá podía ir a trabajar y regresar a comer a casa.
Dicen que la gente de Saltillo es “muy difícil”, he aprendido que personas difíciles hay en todas partes, a mi ésta ciudad me ha dado grandes y queridas amistades, nacidas aquí y también de otras partes de México, porque eso tiene ésta bella ciudad, acoge a quien llega, lo abraza y no permite que se vuelva a ir.
Saltillo me permitió conocer a mi esposo, que parece chiste pero es anécdota, él nació también en la ciudad de México y terminé conociéndolo aquí, mis bellos hijos nacieron en ésta ciudad y me ha demostrado que es un buen lugar para criar y ver crecer una familia, he trabajado y todos los días puedo hacer lo que me gusta y además de regalo. Al final del día puedo disfrutar de los más bellos atardeceres que mis ojos han podio ver.
Así que cuando me preguntan ¿De donde eres? después de una pausa, contesto: Soy de Saltillo!!!
Nací en otro lugar, pero no puedo más que agradecer las bondades que me ha dado esta tierra, que justo ésta semana comienza su festejo por sus 444 años de fundación.
¡Gracias Saltillo, con mucho orgullo digo que soy de aquí!
¡Feliz cumpleaños!






