Donald Trump inició su segundo mandato como presidente de Estados Unidos con una popularidad en mínimos históricos, de acuerdo con la empresa demoscópica Gallup.
El índice de aprobación del republicano durante el primer trimestre es del 45 por ciento, superando únicamente el 41 por ciento que obtuvo en el mismo periodo durante su primer mandato.
Esta cifra lo convierte en el único presidente desde 1952 que ha comenzado dos mandatos con niveles de aprobación inferiores al 50 por ciento, muy por debajo del promedio histórico del 60 por ciento registrado por sus predecesores.

La medición mostró una polarización extrema, pues mientras que el 90 por ciento de los republicanos aprueba su gestión, apenas el 4 por ciento de los demócratas lo hace, y entre los votantes independientes su aprobación es del 37 por ciento, nueve puntos menos que en el momento de su toma de posesión.
Esta caída coincide con el anuncio de una guerra comercial que generó fuertes turbulencias en los mercados financieros, con advertencias de recesión por parte de economistas y una pérdida de confianza entre los consumidores.

En materia económica, el 44 por ciento de los estadounidenses dice confiar en que Trump tomará las decisiones correctas, frente a un 55 por ciento que muestra poca o ninguna confianza.
Incluso entre sus propios votantes de 2024, casi uno de cada cinco desaprueba su gestión de la inflación y un 12 por ciento cuestiona su política de empleo.
Las señales de desgaste político se multiplican en los estados clave que le dieron la victoria en 2024, donde las encuestas ya reflejan saldos negativos.
Además, su popularidad cayó drásticamente entre los jóvenes y los votantes latinos, con un apoyo neto de -25 y -37 puntos respectivamente.







