Ciudad de México.- Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo que permita reducir la tensión en Medio Oriente han generado un nuevo foco de fricción con Israel. Mientras Washington impulsa una vía diplomática con Teherán, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha reiterado que cualquier entendimiento debe eliminar por completo lo que considera la amenaza nuclear iraní, además de mantener la capacidad de Israel para actuar ante riesgos regionales, incluido el frente de Líbano.
De acuerdo con reportes internacionales, las conversaciones en curso buscan un acuerdo inicial que incluya el cese de hostilidades, la posible reapertura del estrecho de Ormuz, alivio financiero para Irán y una ventana de hasta 60 días para negociar un pacto más amplio. Sin embargo, aún permanecen sin resolver temas clave como el programa nuclear iraní, el nivel de enriquecimiento de uranio, las sanciones económicas, las restricciones al programa de misiles y el papel de grupos aliados de Teherán en la región.
En paralelo, la tensión se extiende a Líbano, donde se ha acordado una extensión del alto al fuego en medio de conversaciones sobre seguridad fronteriza y soberanía. Aunque se han registrado avances preliminares, el proceso diplomático sigue abierto y condicionado por desacuerdos de fondo, mientras la escalada militar en distintos frentes aumenta el riesgo de que la negociación entre Washington y Teherán se complique aún más.







