México.- Lo que inició como una jornada habitual de alimentación y limpieza en un santuario de animales salvajes se transformó en una pesadilla de supervivencia. Una cuidadora, vivió momentos de pánico absoluto cuando una de las puertas de seguridad automatizadas falló, dejándola completamente desprotegida frente a un tigre de bengala adulto.

El incidente, que ha encendido las alarmas sobre los protocolos de mantenimiento en este tipo de recintos, destaca la importancia del entrenamiento y los reflejos humanos ante el comportamiento impredecible de los depredadores.

De acuerdo con los reportes preliminares, la cuidadora se encontraba en la zona de transición cuando el mecanismo de cierre de una de las jaulas principales no se activó correctamente. En cuestión de segundos, la barrera física desapareció, permitiendo que el felino avanzara directamente hacia su posición.

Expertos en etología animal señalan que, en encuentros fortuitos con grandes felinos, la diferencia entre la vida y la muerte radica en no entrar en pánico ni correr, ya que esto activa el instinto de caza del animal. En este caso, la rápida respuesta de la mujer evitó que el tigre interpretara su presencia como la de una presa en fuga.