Brasil.- ¿Un delfín rosa? Pues sí existen y viven en las aguas del Amazonas. A pesar de su color llamativo y su apariencia amigable son animales que no le temen a nada.
La inteligencia de estos delfines se combina con unas ganas insaciables de «molestar» a sus vecinos de ecosistema.
Estos delfines poseen un biosonar muy sofisticado que les permite explorar su entorno con precisión, dándoles la confianza necesaria para acercarse a especies peligrosas.
Al igual que sus primos oceánicos, los delfines amazónicos utilizan el juego para fortalecer vínculos sociales o simplemente por estimulación mental, incluso si el «juguete» tiene mandíbulas capaces de triturar huesos.
El delfín rosado no solo es una pieza clave de la biodiversidad, sino también el protagonista de innumerables leyendas locales que lo describen como un ser mágico y transformista.






