El Gobierno de España aprobó este martes el envío al Congreso del proyecto de ley que busca reducir la jornada laboral máxima de 40 a 37.5 horas semanales sin reducción salarial.
Esta propuesta, impulsada por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, beneficiaría a más de 12 millones de trabajadores, especialmente aquellos sin convenios colectivos, y se aplicaría de forma obligatoria antes del 31 de diciembre de 2025.
La medida, que moderniza la normativa vigente desde 1983, también incluye un refuerzo al control horario y sanciones más severas para las empresas que no cumplan.
Yolanda Díaz calificó el avance como “un día histórico” y afirmó que esta reforma cambiará la vida de muchos trabajadores al permitir una mejor conciliación laboral y familiar.
El nuevo modelo contempla la digitalización del control horario, con herramientas remotas e interoperables, y garantiza el derecho a la desconexión digital fuera de la jornada.
La ministra aseguró que esta norma busca “una España mejor, más moderna y más feliz”.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta obstáculos políticos, ya que necesita el respaldo de otros partidos para ser aprobada en el Congreso. El Partido Popular dudó sobre la viabilidad económica, mientras que el partido catalán Junts presentó una enmienda a la totalidad, alegando que la reforma perjudica a autónomos y pymes, y que fue negociada únicamente con los sindicatos nacionales, sin tomar en cuenta la realidad empresarial catalana.
El Gobierno español confía en que la presión social y el apoyo mayoritario entre los ciudadanos, de acuerdo con encuestas, impulsen la aprobación de la ley.







