México.- En un mensaje directo contra las «herencias» políticas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo criticó que familiares directos busquen sucederse en cargos de elección popular. El pronunciamiento tuvo un destinatario claro: el senador Saúl Monreal, quien ha manifestado su intención de contender por la gubernatura de Zacatecas, estado actualmente gobernado por su hermano, David Monreal.
Un freno a las dinastías políticas
Durante su conferencia matutina, la mandataria fue enfática al señalar que la concentración de poder en una sola familia no es bien vista por la ciudadanía y contraviene los principios de renovación democrática.
“Está mal que, desde mi punto de vista, sean hermanos, que sean primos. No le gusta eso a la gente, no está bien. Hay que dar oportunidad a que participen otras personas”, expresó Sheinbaum.
Ante la postura de Saúl Monreal, quien argumentó que «no hay estatuto por encima de la voluntad popular», la presidenta le sugirió paciencia: “Pues se puede esperar seis años. Está joven”.
Reformas contra el nepotismo y la reelección
Sheinbaum recordó que su administración impulsó dos iniciativas clave que ya fueron aprobadas en el Congreso, con el fin de institucionalizar el relevo político:
Prohibición de nepotismo inmediato: Impide que parientes hasta el cuarto grado (hijos, hermanos, primos, sobrinos) hereden candidaturas de forma directa para cualquier cargo, desde alcaldías hasta gubernaturas.
No reelección: Eliminación de la reelección consecutiva para diputados, senadores y presidentes municipales.
Aunque estas reformas constitucionales entrarán en vigor de manera general en 2030, la presidenta reveló que Morena ha decidido adelantar estos criterios en sus procesos internos, aplicándolos a partir de las elecciones de 2027.
Morena se adelanta a la ley
La jefa del Ejecutivo aclaró que, si bien el marco legal nacional tiene una transición gradual, el partido oficialista adoptará estas restricciones de inmediato para predicar con el ejemplo. Con esta medida, se busca cerrar el paso a los cacicazgos locales y asegurar que las candidaturas no se conviertan en bienes familiares.
Esta postura marca una línea divisoria dentro del partido, enviando una señal clara a las figuras políticas de alto perfil que pretenden mantener el control estatal o municipal a través de sus círculos cercanos.







