Ciudad de México.- Las aguas del Pacífico en las islas Galápagos están experimentando un fenómeno preocupante: El Niño ha llegado con una intensidad sin precedentes. Este evento climático trae consigo altas temperaturas y fuertes lluvias, poniendo en peligro la vida de animales como tortugas, iguanas y pingüinos.

En la isla Santa Cruz, donde se encuentra la especie única de iguanas marinas negras, conocidas como «Amblyrhynchus cristatus», la situación es especialmente crítica. Estas criaturas, que pueden vivir hasta 60 años, están amenazadas por el aumento de la temperatura del océano, que debilita los vientos y provoca precipitaciones intensas.

El fenómeno de El Niño ha afectado repetidamente a Galápagos, pero esta vez se teme que su magnitud sea comparable a los eventos anteriores. En el pasado, El Niño ha reducido drásticamente la población de pingüinos, cormoranes, lobos marinos e iguanas marinas. Las consecuencias de este fenómeno en la vida animal son graves y requieren una atención urgente.

El monitoreo de la población animal en las Galápagos permitirá evaluar la intensidad de El Niño. Sin embargo, la frecuencia e intensidad crecientes de estos eventos climáticos amenazan la capacidad de las especies para adaptarse y recuperarse. A pesar de la resiliencia natural de las especies de Galápagos, la alteración del equilibrio entre la natalidad y la mortalidad puede tener consecuencias irreversibles para su supervivencia.