Ciudad de México.- El Gobierno de México calificó como una mala idea la decisión del presidente Donald Trump de aumentar en 25 por ciento los aranceles al acero y aluminio importado a Estados Unidos, una medida que entrará en vigor el 12 de marzo. Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, argumentó que la medida es injustificada, ya que México importa más acero de Estados Unidos del que le exporta. Además, desestimó el argumento de Trump sobre un supuesto incremento del 1,600 por ciento en las importaciones.
Ebrard enfatizó que este tipo de tarifas afectan la producción en América del Norte, citando como ejemplo los pistones automotrices que cruzan la frontera hasta ocho veces antes de su ensamblaje final. Señaló que el Gobierno mexicano buscará diálogo con la nueva administración estadounidense para exponer sus argumentos en contra de la medida, subrayando que el comercio regional debe fortalecerse en lugar de obstaculizarse.
Analistas han advertido sobre posibles repercusiones económicas, destacando que México, junto con Canadá y Brasil, es uno de los principales proveedores de acero y aluminio a Estados Unidos. Rodolfo Ostolaza, de Banamex, indicó que estas tarifas podrían encarecer productos esenciales y afectar a los consumidores. Por su parte, Janneth Quiroz, de Monex, recordó que en 2018 México ya enfrentó aranceles similares y aunque en esta ocasión la reacción de los mercados ha sido menos volátil, la medida podría generar incertidumbre en las inversiones.






