Ciudad de México.- La Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) admitió que el tramo cinco del Tren Maya provocó afectaciones en formaciones naturales subterráneas; ocho cavernas y un cenote resultaron dañados por la obra.

Durante una reunión con legisladores, la titular de la dependencia, Alicia Bárcena, explicó que, desde octubre de 2024, cuando asumió el cargo, comenzó una revisión a fondo de los permisos ambientales del Tren Maya.

El objetivo es regularizar las zonas que aún tienen asuntos pendientes en términos legales y ecológicos. Esta revisión forma parte de una estrategia para asegurar que la obra cumpla con las normativas vigentes en materia de medio ambiente y que no queden irregularidades sin atender.

Bárcena indicó que su equipo ha inspeccionado los siete tramos del tren y sus 28 obras complementarias. Durante estos recorridos se ha evaluado si cuentan con los permisos necesarios y se ha identificado el tipo de reforestación requerida para compensar los efectos del proyecto.

De acuerdo con la funcionaria, la dependencia ya ha verificado que se está cumpliendo con el 95 por ciento de las medidas impuestas como condición para avanzar con la obra en cada uno de sus tramos.

Aseguró que la vigilancia continuará hasta que se logre subsanar el daño en el terreno.