Lo qué pasó en el municipio de San Pedro de las Colonias es solo el vivo reflejo de un estado de ingobernabilidad en el que el municipio vive desde hace tiempo; la tierra de nadie.

Ayer por la noche estalló la violencia, las imágenes que circulan en redes son verdaderamente tristes, ciudadanos enfrentados con policías municipales que exhibieron su falta de preparación, su falta de diálogo y la falta de criterio ante lo que se estaba viviendo.

Todo comenzó con la desaparición de un joven, que previamente tuvo problemas con elementos municipales y que un día después fue encontrado sin vida. Los familiares, al no tener respuesta de lo sucedido y con la firme convicción de que había muerto por parte de los mismos policías, se manifestaron en la Presidencia Municipal, y es aquí cuando todo se salió de control. 

Los uniformados intentaron detenerlos con base en la fuerza y los manifestantes respondieron de la misma forma con golpes, pedradas y hasta detonaciones de fuego; fue una riña campal que terminó con un joven atropellado por una patrulla y todo quedó captado en video.

Fue una noche de terror para los habitantes de San Pedro, todo ante el silencio del alcalde David Ruiz Mejía, quien demostró que no está listo para un cargo de este tipo y que ahora quiere salir por la puerta fácil, culpando a su cuerpo de policías de lo que sucedió, cuando él fue el que puso al frente del departamento a Cintia Villa Espiricueta, quien cuenta con un largo historial de señalamientos por abuso de autoridad, desaparición forzada, tortura y hasta homicidio.

Es necesario que la Fiscalía ponga lupa en lo que sucedió, que esclarezca qué pasó con el joven Alexis Briseño, pero sobre todo, que se investigue el actuar del alcalde y sus policías municipales.