Estados Unidos.- Un recluso estadounidense enfrentará la pena de muerte este miércoles en Alabama mediante el uso de gas nitrógeno, un método que, según denunció Mario Marazziti, cofundador de la Coalición Mundial contra la Pena de Muerte, se utiliza «para matar cerdos» y que inflige un gran sufrimiento al condenado. Marazziti, miembro del movimiento católico Comunidad de San Egidio, expresó su preocupación durante una conferencia de prensa en Roma.

Kenneth Eugene Smith, de 58 años, está programado para ser ejecutado, siendo el segundo recluso estadounidense que sale vivo de la cámara de ejecuciones, ya que el verdugo tuvo dificultades para encontrar la vena adecuada para administrar la inyección letal durante más de cuatro horas.

En caso de llevarse a cabo la ejecución, Smith será sometido a la inhalación exclusiva de gas nitrógeno, privando a su cerebro y otros tejidos de oxígeno, lo que, según expertos de la ONU, puede causar un sufrimiento considerable al recluso.

Los abogados de Smith presentaron una demanda argumentando que sería utilizado como sujeto de prueba para este método de ejecución, autorizado en 2018. La implementación del gas nitrógeno surge debido a las dificultades para adquirir los fármacos de la inyección letal, ya que las farmacéuticas se niegan a que se utilicen con ese propósito.


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A pesar de las afirmaciones de que este método es el que menos sufrimiento causa, Marazziti cuestionó su eficacia y pidió evitar una «vergüenza mundial» con esta ejecución. Actualmente, solo tres de los 27 estados con pena de muerte, Oklahoma, Misisipi y Alabama, permiten el uso de gas nitrógeno en ejecuciones.

La Comunidad de San Egidio instó al Gobierno italiano a «boicotear» a las autoridades de Alabama, desalentando tanto el turismo como las inversiones en el estado. Marazziti confía en que la «presión mundial» sobre la gobernadora de Alabama pueda evitar la ejecución, destacando que la decisión puede ser tomada hasta el último momento antes de la ejecución. Se está librando, según él, «una batalla entre la cultura de la vida y la muerte».