Dicen en redes «no tengo pruebas, pero tampoco dudas»: Ninguna mujer en este país se levanta ilusionada, emocionada o con el sueño de abortar. Declarar inconstitucional la penalización del aborto es permitir que una mujer que no está en condiciones de ser madre, no termine en la cárcel.

Que la menor de edad que fue violentada sexualmente pueda continuar con su adolescencia y no sea una niña educando a otra niña. Que la madre de familia de 5, pueda tener acceso a ese derecho, ya que su pareja se rehúsa a usar un método anticonceptivo y ella se ve imposibilitada por no tener los recursos para acceder a uno. 

Incluso que la mujer que por una u otra razón no quiera ser madre, no destine a su hijo a un futuro sin amor por estar obligada a maternar.

Dejemos clara una cosa: legalizar el aborto no hará que se aborte más, sólo permitirá que el procedimiento se haga de una forma más segura. Según datos del Instituto Guttmacher con sede en Estados Unidos, en los países que no se permite el aborto, la tasa es de 37 de cada mil, y en los que está permitido 34 de cada mil. La diferencia no es mucha, de modo que no hay pruebas que indiquen que la legalidad aumenta los casos. Sin embargo hacerlo en lo clandestino sí aumenta el riesgo de muerte; según la OMS el aborto ilegal es la tercera causa de muerte materna a nivel mundial.

Este martes cuando se discuta el tema, estaremos invadidos del aspecto moral en las redes sociales y hasta en las reuniones. La misma moral que nos permite exigir que las instancias de salud absorban casos de cáncer pulmonar en un fumador, así como en una persona que nunca ha probado un cigarro; que nos permite exigir medicamentos para un diabético que no ha querido mejorar sus hábitos alimenticios, como a una persona que ha sido responsable en su dieta. La forma en que llevamos nuestra vida, nunca ha sido un factor para determinar si se tiene acceso o no al derecho a la salud.

La neta es muy sencillo hablar desde nuestro privilegio; quienes somos madres sabemos que a pesar de un matrimonio, un trabajo estable y sobre todo el gran amor con el que se espera una nueva vida… Es muy complicada la maternidad. No imagino las dificultades que se tienen cuando no hay ninguno de los elementos en mención. Lo que para algunas es una lucha diaria desde el amor, para otras puede ser el inicio sin fin de un calvario, el cual no merece ninguna mujer y mucho menos un menor que debe tener acceso a una vida en amor.

Repito: ninguna mujer se despierta con la ilusión de abortar, es un camino largo que debe ser recorrido sin ser juzgadas. La maternidad será deseada o no será.